Un repaso de cómo fueron los hechos
Crónica de los primeros despidos de la CNEA desde la vuelta de la democracia
05/07/2026
62 despidos, otra promesa incumplida
El día 30 de junio de 2026, las y los trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica realizábamos nuestras tareas habituales cuando comenzaron a llegar, a 62 compañeros contratados, Notas de GDE (sistema de comunicación oficial del Estado) en las que se les comunicaba que su contrato no sería renovado, y que al día siguiente ya no podrían acceder a sus lugares de trabajo. Semanas atrás, el presidente de la CNEA, Martín Porro, aseguró a un referente sindical que la totalidad de los contratos serían renovados, salvo pocas personas que no estaban cumpliendo con lo estipulado en su contrato.

Nota enviada a 62 trabajadores con contratación a plazo fijo de la CNEA
Muchos trabajadores fuimos a la Sede Central de la CNEA en protesta por esta acción intempestiva. Las notas estaban firmadas por el abogado Alejandro Lemos, hijo de una histórica científica de la institución. Según el abogado, él es solo un intermediario: las órdenes fueron impartidas por sus jefes: el presidente Martín Porro y José Ignacio Bruera Grifoni, Gerente de Área de Coordinación Operativa y Administrativa (GACOyA).
Cada uno de los contratos no renovados contaba con un perfil de puesto elaborado para la selección de las personas hoy afectadas, ya que en 2023 el acceso a la Administración Pública Nacional (APN) era restringido y debía justificarse debidamente. Entre los contratos no renovados se encontraban personas que ocupaban cargos de estructura en la organización, gente que se encontraba realizando servicios a terceros o era la única persona encargada de mantener una instalación.
Este recorte está afectando la normal operatividad de la institución desde el 1 de julio.
Sede central asediada por Gendarmería Nacional y un presidente que huye
La reunión en la Sede Central de las y los trabajadores para protestar por el despido intempestivo de sus compañeros y lograr una reunión con las autoridades para solicitar la inmediata reincorporación provocó que las autoridades hicieran ingresar dotaciones de Gendarmería Nacional (GNA) nunca antes vistas en la Sede Central de la CNEA. No se tiene registro de algo así desde la recuperación de la democracia. El funcionario encargado de dar la orden se llama Felipe Randle, sin título universitario que lo respalde ni cargo de estructura, pero con mucho poder en la institución en la actualidad.

Sede Central de la CNEA, asediada por la Gendarmería Nacional Argentina
Siempre fue uso y costumbre, en los gobiernos de todo signo político, que, ante fuertes reclamos del personal, las autoridades los atendieran. Las autoridades actuales no reciben a los gremios desde que asumieron en diciembre de 2025. La prueba de ello son las más de diez notas presentadas en GDE de parte de los gremios APCNEAN y ATE solicitando reunión para tratar temas de urgencia y de largo plazo de la institución que no fueron respondidas por las autoridades.
Para salir de la Sede Central, el presidente fue escoltado por la GNA hasta un móvil para ser trasladado. Innecesario. Una de las características distintivas del personal de CNEA es que sus reclamos siempre fueron pacíficos. Aunque sea la primera vez que desafectan a personal por el simple hecho de hacer un recorte presupuestario.

Presidente de la CNEA, Ing. Martín Porro, escoltado por GNA.
De regreso a sus lugares de trabajo, a algunos agentes del Centro Atómico Constituyentes les cambiaron el perfil de usuario para que no pudieran ingresar. Desde la APCNEAN se solicitaron respuestas a este accionar y las autoridades, dijeron que fue un “error”. Fuentes que conocen el sistema afirman que no se ejecutan cambios espontáneos en el software. Si el sistema no falla de manera espontánea, la conclusión es una sola: fue una (otra) medida de amedrentamiento de parte de las autoridades de la CNEA.
Puertas con llave: Gendarmes adentro, trabajadores afuera
Al día siguiente (01/07/2026), los gremios APCNEAN y ATE organizamos un acto en repudio a la no renovación de los contratos de nuestros compañeros. La respuesta de las autoridades fue incorporar una dotación de Gendarmería en las instalaciones de Sede Central aún mayor que el día anterior e impedir el ingreso de trabajadores tanto de la CNEA como de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) que habían salido a almorzar o a realizar un trámite en el marco de su trabajo. La GNA bloqueó el acceso principal sobre libertador, clausuró el acceso de automóviles al estacionamiento, cerró el único acceso restante con llave y no dejaba ingresar al personal y aclaraba a todo el el que quisiera salir que no podría retornar a su lugar de trabajo. Desoyeron el pedido de la Gerente de Recursos Humanos de ARN, quien solicitó que un trabajador de la institución pudiera realizar un mandado. La persona que limitaba el acceso fue José Ignacio Bruera Grifoni o Felipe Randle (ambos funcionarios libertarios), dependiendo de a quién se consultara. Previamente le habían impedido el ingreso al Secretario Gremial de APCNEAN, quien buscaba, en conjunto con otros delegados gremiales, entablar una mesa de diálogo con las autoridades. Por supuesto, toda esta situación generó fricciones entre las personas afectadas y el propio personal de la CNEA que, en este contexto, acata órdenes en busca de preservar su puesto laboral. Intentan que la disputa sea de trabajadores contra trabajadores.

Gendarmería adentro, trabajadores afuera
Ese mismo día, la gente a la que supuestamente se le había renovado el contrato no contaba con el alta en ARCA. Más incertidumbre. Más angustia.
Las autoridades convocaron a una reunión para el 2 de julio a las 10.30 de la mañana. Por la noche avisaron que se pasaba a las 14.30.
Una dotación “óptima” y ninguna recontratación
El día 02/07/2026 las autoridades de CNEA recibieron a los cuatro gremios. El ingreso a la Sede Central estaba plagado de Gendarmería. No había incidente ni desorden que lo justificara: el único propósito posible del operativo era amedrentar a los representantes gremiales. La pregunta es: esos operativos, ¿qué costo tienen? El salario de algunas de las personas desvinculadas de la institución es menor a un millón de pesos por mes (costo total).
En la reunión con los gremios, las autoridades declararon que la dotación que consideran óptima para la CNEA es de 2.000 agentes y que no iban a recontratar a ninguna persona hasta que no examinaran caso por caso con los Gerentes de Área.
Primero despiden, luego preguntan
Acá conviene recapitular. La primera línea de la CNEA libertaria (los nombres mencionados arriba) despidió a 62 personas sin consultar con los gerentes de las áreas técnicas, ni a sus jefes directos. Ahora dicen que buscan consultarles qué personas son requeridas para el funcionamiento de la institución. Les propusieron una reunión a los gerentes para el viernes 03/07/2026, pero luego avisaron que no se efectivizaría y que sería entre el 7 y el 14 de julio. Mientras tanto: gente sin trabajo, trámites sin realizar e instalaciones sin mantenimiento.
De dónde venimos
Lo ocurrido esta semana no es un hecho aislado. Desde el inicio de la presidencia del columnista económico Javier Milei, el sector nuclear ha sufrido una degradación salarial en su conjunto (tanto en empresas como en organismos estatales) muy superior a la de otros sectores. En el caso de la CNEA, para recuperar el poder adquisitivo de diciembre de 2023 se requiere un aumento superior al 65%. Esto ya provocó la salida de más de 400 personas de la institución, la mayoría de ellas profesionales con una formación específica en el sector. Se fueron a empresas privadas nucleares o a realizar tareas de menor complejidad por mayor salario en otros sectores.
Además, jubilaron compulsivamente al personal, sin importar si aún debía transmitir su conocimiento al personal más joven.
La paralización de la obra pública de Milei abarcó a todo el Estado y el sector nuclear no fue la excepción: se frenó y luego se abandonó el reactor prototipo CAREM y se detuvo por completo el acondicionamiento de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) entre decenas de proyectos científicos y tecnológicos con aplicaciones en la energía y la medicina. Hoy en día, el financiamiento de la PIAP es cero, y esto tendrá repercusiones graves: encarecerá el acondicionamiento si se busca reactivarla o directamente se perderá un activo valuado en aproximadamente 1.000 millones de dólares.
En la CNEA no hay presupuesto para pagar servicios y las amenazas de corte a los Centros Atómicos y regionales ya son moneda corriente. La mitad de la Sede Central está sin gas. Pero el despacho de las nuevas autoridades libertarias tiene piso nuevo. Las prioridades están claras.
Las nuestras, las de las y los trabajadores de la CNEA también. Debajo se pueden encontrar las fotos realizadas en la totalidad de las filiales de la Comisión en solidaridad con sus compañeros despedidos y en repudio al accionar intempestivo e inconsulto de las autoridades. Unidad de los trabajadores, y al que no le gusta, se jode.


